ANHELOS DE LA PATRIA GRANDE

ANHELOS DE LA PATRIA GRANDE

Por: Gabriel Villalba Pérez*

El Mar para Bolivia, la Paz para Colombia, el fin del Bloqueo para Cuba, las Malvinas para Argentina. Todas estas luchas históricas de nuestros pueblos sedimentadas por una acumulación revolucionaria histórica llegan a conjuncionarse constituyéndose banderas de aquella Patria Grande soñada por Bolívar.

Sería imposible pensar los actuales procesos de izquierda en la región sino son a partir de la Revolución Cubana, que como faro de esperanza alumbró los ideales socialistas de resistencia a la dictadura del mercado y del neoliberalismo. Porque tras la caída del muro de Berlín y la disolución de las Republicas Socialistas Soviéticas, se impone el modelo capitalista en el mundo y aceptamos mansamente como propia aquella derrota ideológica, aceptamos la conducción capitalista del mundo con todas sus lógicas de depredación y dominación, aceptamos ese único camino en lo político, económico, social y cultural. Pero para toda la izquierda latinoamericana principalmente, los ideales socialistas estaban más vivos que nunca en Cuba que trasmitía esa esperanza y esas ganas de combatir por un mundo mejor.

Con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas Cubano – Norteamericanas el monstruo imperialista admite su derrota ante el faro cubano de la esperanza para los pueblos oprimidos del mundo, una revolución socialista que estuvo siempre en sus narices y nunca pudo siguiera ser perforada. Hoy resta trabajar desde la diplomacia por el fin del bloqueo a Cuba, el primer paso ya fue dado.

Colombia, hoy más cerca que nunca de esa Paz tan añorada se dispone a compensar su letargo integracionista, hoy en Colombia se denuncia desde la izquierda la Alianza del Pacifico al ser un sistema de integración supeditado a los intereses comerciales de EEUU, se denuncia la ocupación militar norteamericana a través de las bases militares que denotan una clara violación a la soberanía territorial no solo colombiana sino principalmente suramericana, vivir en una Colombia de paz implicará también pensar desde la izquierda en una Colombia soberana, antiimperialista, digna e integrada.

La demanda internacional de Bolivia por una salida al océano pacifico con soberanía ante la Corte Internacional de Justicia, que se genera a través de la voluntad política y el liderazgo unificador del presidente Evo Morales, cuyo primer resultado inmediato fue el fallo de esta Corte declarando su competencia para conocer el fondo de la demanda, avanza a paso firme habiendo sido un anhelo postergado de integración entre los pueblos chileno y boliviano, un diferendo absurdo entre pueblos hermanos.

La clase política chilena en el poder denota su fragilidad, en un país asediado por fuertes demandas sociales concernientes a salud, educación y pensiones; país cuyo común denominador en sus ciudadanos es el vivir endeudado para poder cubrir el acceso a una vivienda digna y una educación universitaria de calidad; donde se reclama cada vez y con más fuerza una Asamblea Constituyente generada desde el pueblo y todos los sectores sociales representativos de la sociedad; no desde esa clase política podrida. Se vislumbra en el país trasandino cambios radicales en sus estructuras más conservadoras.

La demanda boliviana en la Corte Internacional de Justicia, sustentada en las promesas jurídicas unilaterales que en derecho internacional surten efectos jurídicos vinculantes genera también jurisprudencia para Argentina en su disputa por las islas Malvinas contra el Reino Unido de Gran Bretaña. Siendo que una de las bases militares británicas más grandes y mejor equipadas se encuentra precisamente en ese territorio ocupado atentando contra la seguridad regional. La negociación entre ambos países urge en beneficio no solamente de Argentina, sino de toda la región.

América Latina vive un momento histórico irrepetible donde las luchas revolucionarias socialistas coinciden y se denotan factibles. Es una obligación de la juventud revolucionaria latinoamericana materializar estos procesos luchando por su consecución. No se entiende la integración regional, no se entiende la Patria Grande; si no entendemos estos anhelos y luchamos por materializarlos. Son las tareas de esta juventud latinoamericana luchar por el Mar para Bolivia, la Paz para Colombia, por el fin del bloqueo comercial a Cuba y por las Malvinas argentinas.

 

*Gabriel Villalba Pérez, estudio Derecho Internacional, Militante de la Generación Evo, conductor del programa radial Sangre Combativa.

 

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