24 de Mayo de 2008: Racismo, Castigo y Humillación

Por: Paola Urquizu @quinuina

El 25 de mayo de 1809 se luchaba por la libertad y abolición de la dominación colonial, el escenario era la plaza 25 de mayo que lastimosamente también fue el epicentro de una de las muestras de racismo y discriminación más repudiables de los últimos años en la historia del Estado, mostrando la agresión a una treintena de campesinos en plena plaza principal.

Actitud intolerable y repudiable que vejo la dignidad de los hermanos campesinos de la misma manera que en el colonialismo, dando así un paso atrás en el progreso como sociedad. Este acto tiene antecedentes en el año 2006, donde era imprescindible la restructuración del aparato estatal que se encontraba bajo la línea neoliberal, el mismo, no reflejaba la realidad del pueblo, por el contrario se desarrollaba bajo una opresión total en los ámbitos político, económico, social y cultural.

El pueblo representado por las Organizaciones Sociales demandan el establecimiento de una Asamblea Constituyente (AC), ya desde el año 2000 con la Guerra Del Agua, episodio donde las masas toman conciencia sobre la necesidad de un escenario de deliberación colectiva popular, indígena y campesina.

El 6 de Agosto del año 2006 se inaugura en Sucre la ansiada AC, siendo el único mecanismo existente para la reforma total a la Carta Magna, para enmarcar el nuevo modelo estatal con principios, valores y fines para la refundación de la Patria.

Pero es evidente que estos objetivos no fueron comprendidos por todos los sectores, persistiendo una oposición conservadora representante y defensora de intereses mezquinos, su accionar se concentraba en buscar sectores estratégicos para resistir los procesos de transformación que se profundizaban cada vez más en el Estado.

El clímax de estas muestras de discriminación explotan el 24 de Mayo de 2008, a meses de haber aprobado la Nueva ConstituciónPolítica del Estado, continúa la resistencia de grupos opositores a la conformación de un Estado Plurinacional, desde un punto de vista sociológico la actuación de estas personas, las expresiones de dominación y racismo que ejercieron, las matrices políticas, coloniales y de poder, en el imaginario colectivo de grupo de ciudadanos y el sentimiento de superioridad, no son más que vestigios del antiguo sistema neoliberal implantado en nuestro Estado.

Lo paradójico del 24 de mayo es que los agresores de los hermanos campesinos, no difieren mucho en las características fenotípicas de estos, los estudiantes agresores son en muchos casos hijos de campesinos, que gracias al sacrificio de sus padres estudian en la ciudad, son ciudadanos con un conflicto de identidad expuesto cuando capturan a los hermanos, los hacen marchar y humillan frente a la casa de la Libertad, aquel emblemático lugar donde nace la República de Bolivia.

Ese acto intento quitarles su ciudadanía como campesinos e indígenas, la siguiente cita ilustra el punto “La nacionalidad Boliviana emergió de la colonia sin Indios; más aun cabalgando en contra de los indios, considerándolos herramientas parlantes de trabajo y elementos de desprecio” (Álvaro García Linera).

Afortunadamente la consigna de las nuevas generaciones es la revalorización a nuestras ecologías de saberes (saberes populares, indígenas, urbanos, juveniles, etc.) en un Estado en el que conviven 36 naciones indígenas campesinas que sobrevivieron a un proceso de enajenación y alienación tanto material como espiritual.

Para ir terminando lanzamos las siguientes preguntas ¿Cómo pudiéramos ignorar a estos sujetos históricos que conforman la mayoría de nuestra población, ¿Cómo pensar en oprimirlos y dejarlos al margen del desarrollo nacional?

Para hacer tu comentario Ingresa vía Facebook Twitter
©2017 www.generacionevo.org - Hecho en Bolivia por Orestes Sotomayor