De coronel a triste payaso del circo mediático

Por: Gabriel Villalba Perez 

Es de sorprender, la amplia cobertura mediática que recibió el coronel Cardona, ya que sus declaraciones fueron ampliamente reproducidas. El informe “ultrasecreto”, como él mismo lo denominó, fue sensación mediática y casi como una bomba comunicacional muy bien planificada. Poco se investigó pero igual, lo que se tenía, se difundió. 

Puntualizando, el mencionado personaje coyunturalmente famoso gracias a la amplia propaganda mediática, afirmó y denunció (sin ningún tipo de pruebas) que las armas encontradas en el hotel Las Américas, que constituyen prueba material fundamental dentro del Caso Terrorismo, pertenecían al 8vo Regimiento del cual él dijo ser comandante, aunque en realidad él era comandante del 5to Regimiento como demuestran informes previos presentados por este mismo personaje. Nótese la contradicción y el objetivo evidente para tratar con esas declaraciones de desvirtuar las investigaciones.

Aprovechando también su eventual fama mediática, arremetió contra el Gobierno cual lacayo de la oposición, manejando exactamente el mismo discurso opositor. Denunció, sin ningún tipo de pruebas que avalen sus denuncias, que en el Chapare se estaría exportando cocaína hacia Venezuela.

Nótese también la similitud de las “denuncias” del coronel con los discursos nacionales e internacionales de la oposición. Ya que menciona persecución política y narcotráfico, en el ámbito nacional, siendo que el Gobierno demostró en repetidas oportunidades su lucha frontal contra el narcotráfico con crudos golpes asestados a este negocio ilegal como demuestran los resultados. Este personaje también aprovecha para arremeter contra el Gobierno de la Revolución Bolivariana de Venezuela en un momento crítico en la coyuntura venezolana, en el ámbito internacional.

Se convierte en una importante duda razonable de la población: ¿Por qué se realiza esta denuncia seis años después de acontecer los hechos?, ¿Existirá algún trasfondo?

Realizando un análisis más completo y riguroso, pues claro que existe un trasfondo, porque contrariamente a lo que transmiten los medios de comunicación, el proceso judicial denominado Caso Terrorismo y Caso Terrorismo 2 están pues dando lucen del intento separatista gestado en el oriente del país. Principalmente sobre los actores que financiaron estos hechos terroristas. Porque evidentemente existió nomás en el país un intento separatista.

No fue invento la Unión Juvenil Cruceñista, sus acciones racistas y criminales fueron reales. No fue invento la toma de Instituciones Públicas en Santa Cruz de la Sierra, no fue invento el intento separatista, todo fue real.

Las investigaciones están cada vez más cerca de descubrir a los financiadores y ¡boom! se lanza mediáticamente este señor a hablar incoherencias para tratar de poner en duda el proceso judicial. Se victimiza con un delirio casi paranoico, siendo que no tiene instaurado ningún proceso judicial en su contra, sí procesos militares que son casi administrativos por sus anteriores declaraciones, que eran marcadamente políticas pero no dejaban de ser ridículas, sin embargo eran realizadas desde el interior de las Fuerzas Armadas, algo prohibido para los agentes militares previsto en sus propios reglamentos. Eso no es persecución política.

No se entiende con qué base legal planteará su solicitud de asilo en el Reino de España, siendo que presentó una petición previa de asilo ante la embajada española en Bolivia, la cual fue negada. Demuestra nomás este militar su ignorancia del derecho internacional y de la institución del asilo pese a ser abogado y asesor legal de las Fuerzas Armadas en determinado momento.

Evidentemente existen intereses de los detractores de derecha para desprestigiar al Gobierno Nacional, utilizando a esta clase de títeres sin gracia. En este caso, a este militar cuyas declaraciones caen por su propio peso incoherente y contradictorio. Se están jugando en Bolivia intereses políticos a corto, mediano y largo plazo, este tipo de bombas mediáticas muy bien planificadas, pero de contenido improvisado que recibe además amplia cobertura no son casualidades. Se evidencia una guerrilla mediática comunicacional para desvirtuar las investigaciones del Caso Terrorismo ya que no se explica de otra manera la amplia cobertura dada a este pobre títere de la oposición, que dejó de ser militar para convertirse en un triste payaso del circo mediático. 

*Militante del Bloque Juvenil Antiimperialista – Generación Evo

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