La razón emancipadora del marxismo y su expresión en los regímenes autonómicos indígenas

Por: Dante Luis Escobar Alconce (Director Plurinacional de la Juventud)

Es menester resaltar la aceptación estatal hacia una forma autonómica de formación histórica: en el itinerario histórico destacan las acciones colectivas regionales y de los pueblos indígenas. Entre las primeras, constituyen hitos destacados, por ejemplo, el debate constituyente de 1781 entre Lucas Mendoza de la Tapia y Evaristo Valle acerca del unitarismo y federalismo, como tipo de organización estatal; la lucha de los igualitarios, liderada por Andrés Ibáñez en Santa Cruz, en el año 1877; la guerra civil de 1898 – 1899, originada por la confrontación de posturas sobre la visión de Estado centralista versus Estado federalista.

En un contexto más propio, los pueblos indígena originario campesinos de nuestro país tienen derecho a la definición de las entidades territoriales autónomas como formas de emancipación. Más aun, el mejoramiento del sistema jurídico de los pueblos indígenas en Bolivia depende, gruesamente, de la correcta aplicación de las autonomías territoriales indígenas y del régimen autonómico, su desarrollo y su cambio multifacético radican en la capacidad que tengan los pueblos indígenas de poder ejercer sus propios gobiernos indígena originario campesinos, su habilidad en la gestión de sus estatutos, sus normas, sus instituciones y otros ejercicios reconocidos por la Ley de Autonomías y Descentralización.

Las movilizaciones indígena originario campesinas constituyen otro hito, resistiendo las iniciativas republicanas dirigidas a liquidar sus tierras de comunidad, afectando sus jurisdicciones territoriales; enfiteusis, subasta de tierras, ex vinculación de tierras de comunidad; el levantamiento de Zarate Willca, exigiendo un pacto indígena-mestizo de recomposición del poder político; el levantamiento de Jesús de Machaca en 1921, demandando el reconocimiento de las autoridades tradicionales; el Manifiesto de Tiwanacu de 1973, que postula la autodeterminación de los pueblos frente a las relaciones de colonialismo interno que expresan no sólo contradicciones de clase, sino también opresión de nacionalidades originarias; el proyecto de Ley Agraria Fundamental, demandando el reconocimiento de la autogestión de las comunidades originarias campesinas; las movilizaciones indígenas de tierras bajas desde la década de los noventas por territorio, dignidad y autonomía.

Contemporáneamente, destacan la puesta en vigencia de disposiciones legales que regulan la participación popular, la descentralización administrativa, la elección de prefectos, el referéndum autonómico del 2 de julio de 2006; la Asamblea Constituyente de 2006- 2007; el referéndum autonómico del 6 de diciembre de 2009; la elección de los gobernadores, alcaldes, asambleas legislativas y concejos municipales de las entidades territoriales autónomas, la elaboración de cartas orgánicas y estatutos autonómicos.

Etnicidad, Valor Historico, Valor Social

Es importante tomar en cuenta los siguientes conceptos. Sobre el primero, las etnicidades juegan un papel importante dentro del régimen de autonomías y, particularmente, de las autonomías indígenas. Una Etnicidad es una colectividad que construye un conjunto de atributos culturales compartidos, así como la creencia de una historia arraigada en una ascendencia común, además de un inconsciente colectivo. Es el valor que tiene un determinado bien en razón a la historia en una determinada sociedad. Un objeto puede tener valor histórico porque ha influido o ha sido objeto de la influencia de un evento o personaje destacado. Entender el valor histórico de las tradiciones, es el primer paso para lograr una positivasión de los usos y costumbres y avanzar en reglamentaciones propias que garanticen la autodeterminación.

El valor social es otro elemento previo de positivasión, es el valor que por las cualidades especiales, ya sea histórico o cultural, tiene objeto que se ha convertido en un foco de sentimientos espirituales, nacionales, políticos o culturales para un grupo humano.

Emancipación, Marxismo y régimen de las Autonomías Indígena Originaria Campesinas

La emancipación en Marx es la superación de las contradicciones entre el mundo natural y el mundo espiritual; la lucha entre la naturaleza y el hombre encuentran en el hombre social emancipada su verdadera esencia y culminación. La estructura económica de la sociedad capitalista brotó de la estructura económica de la sociedad feudal. Al disolverse ésta, salieron a la superficie los elementos necesarios para la formación de aquella que en el plano de lo indígena emergió de la forma primaria comunitaria.

Respecto a las formas emancipadoras como corrientes ideológicas de la liberación de los pueblos, el marxismo ha sido, sin duda, el inmediato referente para la construcción de escenarios de reconocimientos sustanciales en los Derechos Humanos.. Para Mariátegui, hallar los elementos germinales del socialismo no sólo en la contradicción capital-trabajo, que suponía el desarrollo industrial capitalista, sino también en la supervivencia de las tradiciones comunales del campesinado indígena lo que él denominaba “comunismo agrario de los Inkas”.

Según el Vicepresidente Álvaro García Linera, “cada una de estas cualidades técnicas y organizativas ha otorgado a cada época histórica características específicas de la condición objetiva de clase y de las posibilidades de autounificación de clase, esto es, de la identidad de clase con capacidad de ejercer efectos políticos en la estructura social”. Por lo que el ejercicio para determinar el porqué el marxismo es una tendencia emancipadora de la clase indígena implicaría tomar en cuenta las formas básicas de desarrollo comunitario, sumado a un desarrollo de sus formas de ejercicio autonómico.

El peligro del paradigma del multiculturalismo neoliberal

Finalmente, es importante entender al multiculturalismo neoliberal como la adopción por parte de los Estados de políticas y discursos de inclusión de la diversidad cultural, pero a la vez, cuidando eficazmente de preservar el orden económico y las estructuras de poder que generan desigualdad.

Constituye, entonces, una simulación por parte del Estado para simplemente responder al momento histórico de surgimiento de las demandas culturales. Dentro de un multiculturalismo neoliberal se encuentran naufragando muchos regímenes autonómicos por lo que importa buscar los resultados de un naufragio difuso, con muchas preguntas esperando por sus efectos secundarios en cada experiencia de autonomía. Es pues, desgastadora la fuerza con la que el multiculturalismo neoliberal ejerce un control sobre los pueblos indígenas, impidiendo, limitando o destruyendo su desarrollo real, por lo tanto, es un modelo más de adaptación a un sistema, que de impulsor de derechos colectivos, como también la forma más disimulada de emancipación de la humanidad.

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